En memoria de Juan Vallet de Goytisolo

Por Sergio Tapia Tapia
Director Jurídico de Uno América

El sábado 25 amaneció Lima con la infausta noticia, venida de Madrid, anunciando el sensible fallecimiento del jurista e intelectual español, Juan Vallet de Goytisolo; a quien tuve la dicha de conocer personalmente y de quien he leído algunas de sus obras (libros y artículos), tanto la de su especialidad como jurista en materia civil y como notario de Madrid, pero sobre todo la gran obra intelectual que él supo enmarcar mediante la revista Verbo, la Fundación Francisco Elías de Tejada y la Editorial Speiro. Emprendimientos de trayectoria perseverante, consagrados a dar luz al mundo de la cultura, a promover eficazmente la formación doctrinal para la acción y destinados a formular la Filosofía Política católica y tomista que responde a la crisis de identidad y de virtudes que caracterizan nuestro tiempo.

En todo ello invirtió su fructífera vida el doctor Vallet de Goytisolo, con admirable empeño, hasta sus 94 años; edad en la que ha dado inicio a su existencia en la eternidad.

Quienes lean a Juan Vallet, como quienes lo hemos conocido personalmente, es indudable que llama la atención su testimonio coherente a dos fidelidades a las que el Amor lo empujó con compromiso de por vida: El amor a su Patria y el amor a la Iglesia Católica. Una forma de amar en la que puede haber perfecta armonía, entre la celosa singularidad de lo que es la Patria y la universalidad abierta que es el catolicismo.

En las órbitas sociales y culturales donde anduvo Juan Vallet, destacó y dejó huella. Como maestro universitario fue querido, y mucho. Así lo demuestra el reconocimiento que le concedió en 1996 la Asociación de Antiguos Alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid: el premio por “Una Vida dedicada al Derecho”.

Como notario presidió la Unión Internacional del Notariado Latino desde 1977 a 1980; precisamente en 1982 Lima fue sede de uno de sus congresos internacionales.

Su obra intelectual, tanto la de su producción como autor, así como la de animador y conductor de la revista Verbo, la editorial Speiro y la Fundación Elías de Tejada, puede tener varios factores de medición, todos con resultado de éxito: por su volumen, por su profundidad y por la adhesión que inspira a las nuevas generaciones.

Actualidad analítica y conservación de la tradición, ha sido el norte constante de la obra intelectual emprendida, promovida y sostenida por Juan Vallet de Goytisolo.

Su ejemplar servicio a la justicia, le motivó emitir un dictamen jurídico, el 2 de junio de 2007, para uso de los tribunales peruanos, redactado en su calidad de ilustrísimo profesor jus-privatista. En su dictamen el doctor Vallet dilucida la verdad en el contencioso que viene sufriendo el Arzobispado de Lima por parte de algunos de los actuales representantes legales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), con relación a la administración de los bienes legados por José de la Riva Agüero. El aporte de Juan Vallet sobre este tema de actualidad puede verse en http://es.calameo.com/books/0005941647e579e2272c4, ó en la página web del Arzobispado de Lima (http://www.arzobispadodelima.org/notasrivaaguero/).

Hay caballeros que en su paso por la vida temporal, dejan profunda huella, e imperecedera. Esa es la que don Juan Vallet de Goytisolo nos deja, su obra será nuestra compañía en la sentida desolación que nos depara su partida a la eternidad.

En memoria de él, y con el más profundo afecto por su eterno descanso.

Publicado en el diario La Razón 
Lima, miércoles 29 de junio de 2011

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