Transcripción de entrevista al Dr. Natale Amprimo en el programa “De primera mano” de CPN Radio

Mariella Balbi (MB): Nos acompaña el Dr. Natale Amprimo, Asesor Legal del Arzobispado de Lima; él presentó un libro “La Herencia de la Riva Agüero: que la verdad se haga luz e ilumine sobre las tinieblas”, es una recopilación de muchos papeles del archivo de Riva Agüero respecto a este litigio que tienen la Pontificia Universidad Católica del Perú con el Arzobispado de Lima por la posición o el control o la administración de la universidad. ¿Cómo está Dr. Amprimo?, bienvenido…

Natale Amprimo (NA): Mariela un gusto como siempre estar en tu programa

MB: Bien, ¿por qué hacer un libro sobre esto?, sobre este caso, que es un caso que no termina.

NA: Bueno, es un caso emblemático, al cual fue llevado a los tribunales por las actuales dirigentes de la universidad, solamente por nuestro deseo de hacer cumplir la voluntad de quien fue el más grande benefactor de la Universidad: Don José de la Riva Agüero y Osma, quien dejó como voluntad testamentaria todos sus bienes a favor de la universidad, pero que dispuso una carga respecto de esos bienes, que consistía en que esos bienes si bien son de propiedad de la universidad, no fueran administrados por la propia universidad, sino por una junta integrada por el Rector de la Universidad y por alguien designado por el Arzobispo de Lima. Esto funcionó perfectamente más de 30 años. Y un día, de la noche a la mañana, simplemente se decide que esta junta se dedique cumplir las mandas religiosas, o sea, a organizar la Misa a favor de una tía, limpiar una llama votiva, limpiar un mausoleo, pero se les excluye del manejo de los bienes dejados en la herencia, que era la razón fundamental y principal de Riva Agüero.

MB: Pero esta persona designada del Arzobispado, este administrador, ¿cómo puede intervenir en los asuntos universitarios?

NA: No, justamente esa es una tergiversación de las cosas, a la cual lamentablemente los actuales directivos de la universidad buscan para tratar de no entrar al fondo del asunto. Acá se quiere generar una suerte de miedo en el estudiantado de que el Arzobispado va a prohibir que se usen minifaldas, va a controlar el tamaño del cabello y cosas que no tienen nada que ver. Fíjese, aquí lo que ocurre es tan simple como que una persona dejó sus bienes en favor de la universidad porque era su deseo, y le dejó un cargo y es tan así que es totalmente ajeno al manejo de la universidad que esto se limita a lo que ha sido objeto de la herencia de Riva Agüero. Lo que no se puede decir es que yo no cumplo un mandato testamentario porque tengo determinado prejuicio, o porque creo que tal persona puede pensar que o puede hacer tal cosa.

MB: ¿El señor Riva Agüero estableció cuáles eras las funciones precisas de ese administrador judicial?

NA: No es un administrador judicial, es una Junta de Administración conformada por el rector (de la PUCP) y una persona designada por el Arzobispo, y fue clarísimo.

MB: Bueno, ¿pero esta persona designada por el Arzobispo tiene funciones claras, precisas?

NA: Es el tesorero de la Junta de Administración, y simplemente las actuales autoridades no vienen convocando a la junta; vienen inclusive disponiendo indebidamente de bienes dejados por Riva Agüero sin ninguna convocatoria y lo que es peor: no rinden cuenta, no explican el destino de los fondos, y cuál es la utilización, todo aquello que es contrario, justamente, a lo que quiso Riva Agüero. Porque Riva Agüero fue un hombre muy previsor. Mire, se adelantó a lo que hoy día inclusive Andrés Oppenheimer señala en su último libro “Basta de Historias”: “Las grandes universidades latinoamericanas están blindadas contra rendición de cuentas en sus respectivas autoridades, gracias a la autonomía institucional con la que gozan, muchas veces parecen estar a salvo de cualquier crítica, por más fundamental que sean, son las vacas sagradas de América Latina”. Pues bien, en el caso de la católica, Riva Agüero fue muy previsor y dijo: “Te dejo todos mis bienes, pero tú no los administras, porque yo quiero que haya transparencia”.

MB: Y los administras con un representante del Arzobispado y con el rector…

NA: Claro, pero no los administras de manera independiente. Y fíjese, la ley universitaria establece en un artículo expreso, en el artículo 83, que los bienes dejados en herencia, legado o donación son administrados en la forma que haya dejado quien donó, quien dejó el testamento, quien legó, porque evidentemente acá hay un derecho constitucional vulnerado, que es el derecho a la erencia. El derecho a la herencia no solamente significa que usted tiene derecho a recibir algo de alguien, sino que la persona que tiene bienes puede ordenar su herencia. En un concepto humanista de que el ser humano trasciende su paso por la tierra.

MB: La otra parte también tiene sus argumentos, pero ¿el litigio en qué situación se encuentra?

NA: Esos argumentos han sido desechados totalmente, porque son contrarios no solamente a un fallo judicial del año 1957, son contrarios a las bases de la propia junta de administración, son contrarios al testamento, y finalmente han sido rectificados por el Tribunal Constitucional (TC), como no podría ser de otra manera. Yo tengo acá los documentos y el libro lo que tiene de positivo es que presenta los documentos para que el lector tenga a su alcance toda esta información y pueda sacar su conclusión. Yo lo que percibo es que hay una satanización a la imagen del Cardenal, hay una satanización  a la Iglesia.

MB: No, pero si ha habido un statu quo que ha funcionado y que ahora sale a luz desde las tinieblas…

NA: Justamente Mariela el statu quo es el que reclamamos, porque el statu quo ha funcionado por más de 40 años. Esto cambia a raíz de una posición de la universidad. No es que el Arzobispado ha estado ajeno al tema.

MB: Pero, ¿cuál es la situación de este juicio?

NA: El juicio ha concluido a nivel del Tribunal Constitucional, después han iniciado unos nuevos juicios, pero como usted comprenderá y como lo dispone con toda claridad la legislación peruana: las sentencias del Tribunal Constitucional priman sobre cualquier sentencia, y los jueces están obligados a interpretar las normas y el caso a la luz de aquellas reflexiones que dijo el Tribunal. O sea, que es un tema que simplemente la universidad no está ejecutando el mandato de Tribunal Constitucional, se está resistiendo a ese cumplimiento. Pero finalmente, como dice el Evangelio, la verdad va a salir a luz, va a iluminar las tinieblas y va a darnos la verdad. Ese el objetivo del libro.

MB: Bueno, vamos a ver en qué termina este litigio, que es un litigio que tiene cuántos años…

NA: Es un litigio que empezó no por parte nuestra, porque también es bueno aclararlo, porque aquí se pretende decir como si el Cardenal Cipriani hubiese tenido una posición contraria a la universidad. Este es un litigio que se empieza en el año 2007, a raíz que se toma conocimiento que la universidad había, en forma totalmente reservada y secreta, acordado que esta junta ya no vea el tema de la administración. Cuando se pide sesión para revisar este acuerdo insólito y extraño y totalmente ineficaz, porque nadie pactar contra un testamento, la Universidad Católica lo que hace es iniciar una Acción de Amparo, que es la que han perdido en el Tribunal Constitucional.

MB: Y todavía tiene una continuación (el caso)…

NA: Se está buscando ejecutar esa sentencia. Por otro lado, la universidad ha planteado unas demandas civiles, nosotros también, y lo último es que la universidad inclusive ha demandado a su rector, porque aquí lo que se busca es bajo cualquier fórmula poner trabas, de tener una suerte de patrocinio bastante extraño que busca no llegar al tema de fondo, no solucionar las cosas, sino complicarlas y seguirlas complicando para que simplemente haya una justificación para no cumplir aquello que ya el Tribunal Constitucional ha fijado.

MB: Muchas gracias por acompañarnos en nuestros estudios.

NA: A usted Mariella.

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